La calidad de un perfil de aluminio no depende únicamente de la extrusión, el mecanizado o el lacado. Desde que sale de producción hasta que llega a tus instalaciones, el perfil pasa por diferentes etapas de acondicionamiento, carga, transporte, descarga, manipulación y almacenamiento.
En cada una de estas etapas, un golpe, un roce o una manipulación inadecuada puede afectar a su geometría o a su acabado superficial. Por eso, el acondicionamiento constituye un elemento más dentro del control de la calidad.
En España, el transporte de perfiles de aluminio se realiza habitualmente mediante fardos. Sin embargo, IES pone también a tu disposición una solución todavía poco conocida en este mercado: unos cestones metálicos reutilizables, denominados internamente «civières» dentro del Grupo Installux.
Fardo o cestón reutilizable: ¿cuál es la diferencia?
El acondicionamiento en fardos consiste en agrupar y sujetar los perfiles para facilitar su transporte. Es una solución contrastada que sigue siendo adecuada para numerosos flujos industriales.
El cestón responde a una lógica diferente. Los perfiles se colocan en una estructura metálica rígida diseñada específicamente para transportar productos largos. De este modo, el acondicionamiento deja de limitarse a formar una unidad de carga: la propia estructura acompaña y protege los perfiles a lo largo de las diferentes etapas logísticas.
El Grupo Installux utiliza este sistema desde hace más de quince años. IES lo pone ahora a tu disposición como alternativa al acondicionamiento tradicional en fardos.
Mayor control de los riesgos durante el transporte
Un perfil puede salir de producción perfectamente conforme y presentar un defecto después de varias operaciones de transporte y manipulación.
Este riesgo adquiere especial importancia cuando trabajas con perfiles cuya geometría es sensible a las deformaciones o cuando necesitas preservar un determinado estado superficial.
La estructura rígida del cestón contribuye a limitar los esfuerzos que se ejercen directamente sobre los perfiles durante el transporte.
También proporciona un marco definido para las operaciones con carretilla elevadora. Las horquillas se introducen en unos alojamientos transversales integrados en la propia estructura. De este modo, los esfuerzos de manipulación son absorbidos por el cestón en lugar de aplicarse directamente sobre el acondicionamiento de los perfiles.
El objetivo es claro: garantizar que los perfiles lleguen a tus instalaciones en las mismas condiciones en las que salieron de producción.
Facilitar la manipulación y el almacenamiento tras la recepción

Las ventajas del cestón no terminan cuando la mercancía llega a destino.
Una vez recibidos, los perfiles pueden permanecer almacenados en el propio cestón hasta su utilización. De esta forma, la misma estructura utilizada para el transporte puede servir como soporte de almacenamiento temporal en tu planta o taller.
Esta organización puede reducir las manipulaciones intermedias y ayudar a mantener los perfiles ordenados y protegidos. Resulta especialmente interesante cuando los suministros deben incorporarse progresivamente a tus flujos de producción.
El acondicionamiento pasa así a integrarse plenamente en la gestión logística, desde el proveedor hasta el punto en el que realmente vas a utilizar los perfiles.
Reducir la gestión de los embalajes después de la entrega
Los fardos requieren diferentes elementos de protección y acondicionamiento. Después del desembalaje, parte de estos materiales debe manipularse, clasificarse y gestionarse.
El cestón reutilizable funciona con un principio diferente: una vez vacío, el equipo vuelve al circuito logístico.
IES organiza su recogida para volver a ponerlo en circulación. Cada cestón está identificado y se realiza un seguimiento de sus movimientos. Su estado también se controla para detectar aquellos equipos que necesitan mantenimiento antes de volver a utilizarse.
Esta organización permite reducir el uso de materiales de embalaje de un solo uso asociados a los fardos y, al mismo tiempo, las operaciones que tienes que dedicar a su gestión en tus instalaciones.
Un circuito logístico organizado por IES

Un embalaje reutilizable sólo tiene sentido si su retorno también está organizado.
Por esta razón, los cestones vacíos pueden apilarse siguiendo una configuración específica que permite optimizar su transporte de vuelta. IES se encarga posteriormente de su recogida y reincorporación al circuito logístico.
La inversión en este parque de cestones ha sido asumida por el Grupo Installux. Por ello, IES pone esta solución de acondicionamiento a tu disposición sin coste adicional.
Puedes beneficiarte así del sistema sin necesidad de invertir en tu propio parque de soportes para el transporte.
El acondicionamiento: un criterio más para elegir a tu proveedor de aluminio
Precio del perfil, aleación, tolerancias, acabado o plazo de entrega son criterios que probablemente ya tienes en cuenta cuando seleccionas a un proveedor. Pero también merece la pena preguntarte cómo van a llegar los perfiles a tu planta.
Un acondicionamiento adaptado puede contribuir a preservar su conformidad, facilitar su manipulación y almacenamiento y reducir la gestión de los residuos de embalaje.
El cestón reutilizable no tiene por qué sustituir al fardo en todas las situaciones. Representa otra forma de organizar el flujo, especialmente interesante cuando la protección de las piezas y el control de las operaciones de manipulación son factores importantes para tu actividad.
¿Quieres saber qué tipo de acondicionamiento se adapta mejor a tus perfiles y a tu organización logística? Nuestro equipo puede ayudarte, contáctanos ahora mismo. En IES podemos estudiar contigo las necesidades de tu proyecto, desde la extrusión hasta la entrega.
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